Tiene 46 años y a Manuel Adorni puede aplicársele el mismo factor sorpresa que a su jefe y amigo Javier Milei. Sin experiencia en la gestión pública y con la soberbia como primera cualidad, pasó de ser vocero de la presidencia de la Nación y secretario de Comunicación y Medios, a finalmente jefe de gabinete, un cargo que antes suyo ocuparon Nicolás Posse y Guillermo Francos. En veintiseis meses en el Gobierno, su estilo de vida de tuvo un upgrade sorpresivo. Vuelos privados, pasajes en primera clase y propiedades. Y hay un resurgir de fotos de un Adorni clase media standard. Leer más
